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| Poner a punto el material del taladro puede ser una operación
sencilla y muy útil. La dificultad del afilado de las
brocas viene marcada por las distintas angulaciones del filo
sobre los diferentes materiales que se utilizan. |
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Las brocas de metal son planas y cortantes, por ello es
fundamental ponerlas a punto. El afilado sobre esmeril queda
casi relegado a bricoladores muy expertos, que calculen con
precisión las angulaciones del filo. |
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| Sin embargo, las brocas muy estropeadas tienen que amolarse
primero en el banco de afilar. Existe un accesorio acoplable
al taladro que realiza con facilidad un afilado fino. El dispositivo
afilador se coloca en la boca de la broca. |
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| En el otro extremo apreciaremos varios orificios con los diámetros
correspondientes a las distintas brocas. Bastará introducir
la broca en el orificio más pequeño de los que
quepa y accionar el taladro a unas 2.000 revoluciones por minuto.
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| En el interior del orificio hallaremos
dos topes en un corto recorrido de giro. Con los dedos daremos
vueltas a la broca de izquierda a derecha unas diez veces sin
presionar en exceso y sin pausa. Con este sencillo aparato dispondremos
de material siempre a punto y en las mejores condiciones |
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