 |
| |
 |
| |
| |
| |
La tapa de la olla es algo que siempre
tiene que lavarse a mano y siguiendo las instrucciones que
se indicarán en el manual que incorporan al comprar
el utensilio.
|
|
| |
|
Es bastante común que aparezcan
manchas azuladas en el fondo de la olla. Si esto sucede no
pruebe con lejía ni con amoniaco ya que inducirían
a la corrosión de la olla. Un buen remedio es frotarlas
con vinagre.
|
|
| |
|
Si la olla empieza a perder vapor por
la junta de cierre es síntoma de que es necesario cambiarla.
Para su correcto mantenimiento es conveniente lavarla después
de cada uso y secarla antes de volverla instalar.
|
|
| |
|
La tapa necesita unos cuidados especiales,
por ejemplo después de cada uso es recomendable limpiar
a mano el orificio de salida de vapor con una varilla y la
válvula de seguridad.
|
|
| |
|
Hay que revisar continuamente
las piezas, más aún cuando la olla ha sido muy
utilizada. Cualquier pieza de estos utensilios tiene recambios.
Si se quiere comprar con seguridad cualquier recambio, es
mejor dirigirse a la compañía a la que pertenece
el artilugio que dispondrán de cualquier accesorio
que se necesite.
|
|
| |
|
Para la limpieza de las ollas super rápidas,
no es necesario desmontar la válvula depresora, es
suficiente con lavarla con chorro a presión.
|
| |
|