 |
| |
 |
| |
| |
| |
| Un problema con el que habitualmente nos encontramos son las
ventanas con cristales mal asentados, debido a que la masilla
está seca y resquebrajada. |
| |
| |
| |
Comenzaremos por retirar la masilla vieja utilizando una
rasqueta o formón. Limpiaremos el galce hasta dejar
a la vista las puntas viejas de sujeción del cristal.
Las sustituiremos arrancándolas con unas tenazas o
alicates y claveateando nuevas puntas. |
| |
| |
| |
| Presionaremos un cordón de masilla contra el galce
del marco, comprimiéndola contra el vidrio e igualándola
en todo el contorno. |
| |
| Con una espatula húmeda daremos forma a la masilla
a 45º, cubriendo las puntas y quitando el sobrante. Si
efectuamos esta maniobra de un tirón, conseguiremos un
acabado ideal. |
| |
| Esperaremos unos días hasta que la masa se asiente
antes de pintarla. |
| |
| Esta primera solución es la más tradicional,
sin embargo, también se pueden utilizar siliconas o derivados
de resinas sintéticas, que tienen la ventaja de ser elásticas. |
|
|
| Estos productos tienen gran poder adherente y sellante, y
se adaptan a la perfección a las dilataciones y contracciones
del vidrio debidas a los cambios de temperatura. |
| |
| |