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| Existen muchos tipos de topes, pero todos cumplen la misma
función: conseguir que las puertas, al abrirse, no golpeen
la pared o los muebles más cercanos. |
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| Estos accesorios suelen ir atornillados y pueden ser de plástico,
goma o latón. |
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| Para su colocación realizaremos un taladrado previo
en el punto donde queremos colocar el tope. |
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| Si el piso es de madera nos bastará con introducir
un tirafondo, pero si es de cemento o piedra tendremos que introducir
un taco, además del tirafondo. |
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| En el mercado hallaremos también una surtida gama de
topes adhesivos. |
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| Además de bloquear el recorrido de apertura de la puerta,
algunos mecanismos sujetan el batiente por medio de un sistema
de abrazaderas metálicas o con sistemas de pinza. Estos
últimos tienen un mecanismo desmontable y giratorio que
podemos controlar con el pie. |
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| Pero los topes no sólo se colocan en el suelo, también
pueden instalarse en la pared. La ventaja de este tipo de frenos
es que no molestan a la hora de fregar el suelo o pasar la aspiradora
y no tienen el inconveniente de los posibles tropezones. |
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| Al igual que los de suelo, pueden ir atornillados a la pared.
Algunos mecanismos de retención, gracias a dos piezas
imantadas, detienen la puerta suave, pero firmemente. |
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| Truco |
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| Antes de usar las hojas de lija es conveniente hacerles perder
su rigidez, deslizándolas varias veces por su lado liso
sobre el canto de una mesa. |
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